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I Fought The Law

Cop Killer

Es domingo por la mañana. Estoy haciendo una pausa en el trabajo, engullo un bocadillo en una panadería de un barrio bienestante de Barcelona. Rompe la rutina semanal el intuir detrás mio una amplia reunión de personajes trajeados que conversan muy animadamente para el día de la semana en el que estamos. Me giro de forma elegante para que mi gesto no huela. Y ahí están, son una inmensa tropa de unos quince policías de paisano. El cómo los he identificado es fácil: se les ve en la cara. No es sólo el muy endeble disfraz típico, consistente en americana, camisa, pantalones de vestir, pero informalidad explícita en la carencia de corbatas o otros postizos para el cuello. Tienen, aunque se me pueda acusar de abusar del cliché y de los lugares comunes, cara de autoritarismo cabrón, de tengo el poder y usted no sabe con quién esta hablando. Hacen un barullo impresionante para pedir y para pagar sus consumiciones, dejando al ejército de Pancho Villa a la altura de la más disciplinada tropa de élite.
Qué hacen aquí es algo obvio. No revelaré el sitio, porque no deseo un atentado de la calle del Correo 30 años después, y menos en el bar dónde desayuno los domingos. Resulta que por aquí vive un vástago de la estirpe real que dio nombre al Bourbon -invito al populacho a que busquen en google la anécdota del porqué esa coincidencia- y a uno de los viejos de la family stone le ha dado por ir a ver en Montmeló al asturiano volador meándose al Maikel Xumáquer, cosa que es todo un hito en el motor patrio. Así que necesitan protección. Papá quiere además darse un voltio por el salón del Automóvil, ya que lleva días preguntándose de si el Porsche 959 que posee es quizás poco apropiado para ir a comprar un Ducados o si debería comprarse un Ferrari Enzo para mejorar su movilidad urbana, hecho que se agrava´ra ante la nueva aparición de otro vástago más.
La mofa monárquica no era el principal objeto de este post. Me gustaría referirme a los que trabajan vigilando sus pasos, al igual que vigilan los de otros. Por desgracia, por falt de depuración, o por nimia educación democrática, tenemos unos cuerpos policiales que en muchos casos, más que regalarte sensación de seguridad, amedrentan. Pocas, muy pocas veces me siento aliviado ante su presencia: al contrario, me intimidan. Estoy de acuerdo en que son unos mandados, pero hay formas y formas de hacer las cosas. Escribo esto todavía convulsionado por el recuerdo del chico de 14 años apalizado en comisaría por poner pegatinas en las farolas que criticaban al alcalde de Sabadell. Mi frase del momento ya saben que es esto lo llega a hacer el PP y ya verías. Estos señores ya me la han hecho pagar varias veces por mis ideas. Por ejemplo, nunca les perdonaré que me tuvieran 15 minutos contra la pared enfrente del Palau de la Virreina por el mero hecho de criticar la precariedad laboral en los museos, que me retuvieran y me filmaran cerca de dos horas en un callejón de mi ciudad por exhibir proclamas republicanas, que tuvieran aterrorizada a una ciudad de 2 millones de habitantes los días 23 de junio de 2001 y 16 de marzo de 2002, etc, etc, etc. ¿Entienden por qué no me siento seguro con esa gente cerca? El pobre chaval de Sabadell será dentro de poco, si no lo es ya, pasto del olvido, mientras otros debaten sobre modernizar lo obsoleto.

Escuchando: New Dawn Fades - Moby & New Order
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3 comentarios

maria -

Lo cierto es que en realidad TE ENCANTA tener problemas con las fuerzas del orden, no disimules. El instante en que intuyes sus porras cerca de ti cual símbolo fálico la adrenalina se te sube hasta las orejas.
Si realmente quisieras eludirlos ensayarías la mirada de bambi inocente. Es mi especialidad.
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kaos -

En cambio, eso nunca se sabe, dicen que la policía de los países de primer mundo no tiene abusos de autoridad y que la gente puede expresar libremente sus ideas sin que sea reprimida... En cambio, sucede esto en un país de la periferia y definitivamente sí puede salir en los telediarios del mundo para que vean lo salvaje que son los países tercermundistas.

Brocco -

si es q es usted un vándalo!
y a mi m para la policía por patinar.. si no se puede ir x la calzada ni x la acera, amos, q m pongo, en el bordillo, a una pata? ñaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...
cuando fue la boca de notizia y felipoide, nos hicieron quitarnos los patines en pleno cibeles, pobre gente inocente, medio autobús fenecío...
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