Blogia
I Fought The Law

Y van seis, seis días sin actualizar. No se piensen, estimados lectores, que es que no tengo nada que decir. Al contrario, hasta 5 historias tengo en mente preparadas para ser plasmadas en esta bitácora pixelada. No voy a exponerlos dado que en breves es posible que los utilice y así no tener esto tan desatendido, 50 visitas diarias no pueden estar equivocadas.

Llevaba días meditando en convertir esto en un experimento a lo American Splendor,  si no recuerdan su contenido -dado que hablé de él aquí, en el que Luchó contra La Ley- cabría decir que eran unas tiras cómicas cuyo guionista y protagonista principal eran él mismo, Harvey Peckar, un trabajador del archivo médico de un Hospital de Cleveland donde explicaba, sabia y llanamente, su cotidianedad. Pero en fin,  tras parecerme una idea interesante, la descarté por ser la muerte definitiva de una de las pocas cosas que aún me quedan en propiedad, que es la propia intimidad, y la de los demás con los que me relaciono. Y incluso llevado a cabo, la tentación falseadora siempre estaría ahí: dulcificar situaciones, eliminar las más molestas.

Más consideraciones. ¿Acaso tengo una existencia interesante? Me temo que no mucho. Y eso que leo, veo películas, hago cosas -no muchas-, me relaciono con gente que de por sí son todo un mundo y mando currículums que nunca generan una respuesta. Así que lamento decir que opto por no hacer de mi propia vida una exhibición impúdica, por muy novelizada que ésta fuere -y lo sería, no os quepa duda, no deseo hacer un frío análisis forense detallado de un parado al borde de la treintena y ultralicenciado-

Esta tarde, más.

Escuchando: Parasite - KISS

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

2 comentarios

Dayana Litz -

Hola!!! Cuànto tiempo!!!
Me encuentro en Ecuador haciendo un masterado pero siempre recuerdo a mi querida Cuba... Què has hecho????
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Colibrí Lillith -

Pues sí, todo esto ya me lo comentaste...

El ir contando anécdotas, reflexiones o experiencias propias no tiene porqué ser una violación de la intimidad o una sesión de cotilleo, si te lo sabes administrar puede resultar curioso o interesante para leer. Otra cosa es que esto se convierta en un diario personal, de un modo (y sin ánimo de ofender) q busca simplemente ser el centro de atención mientras sueceden otras cosas importantes.

Bueno, a ver cómo actualizas la tarde :P

¿50 visitas diarias? Jo, qué suerte, enhorabuena :)
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres