Blogia
I Fought The Law

I Fought The Law (and law won) II

I Fought The Law (and law won) II

Y es que cómo no me iba a pasar lo que me pasa, si he sido un culo de mal asiento toda la vida. Nunca, nunca mejor dicho esto último.

Me pasó esta foto mi amigo Barri, extraída de su archivo de la facultad. La instantánea me retrotrae a otros tiempos, entrañables, de esperanzas y de futuros deseables. Pero ahí estaba. Con mis posaderas en pompa -derecha de la imagen- dirigidas al entonces Menestro de no sé qué cartera don Josep Piqué. Sí, el de las reverencias compulsivas a George Bush en el aeropuerto.

Al igual que otra célebre foto aparecida en muchísimos medios, se trata de un efecto visual, aunque en este caso es más evidente. Estábamos inmersos en pleno cristo de la guerra en Iraq, en leno cristo del Prestige en Galicia. Estábamos en un follón cotidiano, en un mal rollo tras mal rollo que hacía evidenciar que algo iba mal.

Y en esas que nos cae una jornada de simulación profesional con la presencia estelar de un alto cargo del pepé. Y no nos podíamos estar de manifestar nuestro rechazo. Dichas jornadas era como una especie de simulacro tras el cual elaborabas un producto periodístico. De largo, los días mas entrañables de la facultad. Por unas horas, te metamorfoseabas en un talking head, en el plumilla que desbancará a Batalla o a Poch, en el superhéroe de las ondas que jubilará al rey del botillo a su patria, el Bierzo.

Asambleas. Acabamos diviéndonos en dos posiciones que, por suerte, no llegaron a divorciarse. O boicoteamos al señor, o lo inflamos a preguntas de mal rollo. Transaccional: lo pitamos, lo llenamos todo de pancartas, y lo inflamos a preguntas de mal rollo. Como diría Vázquez Montalbán, el injusto punto medio.

Recuerdo algunos momentos de esa mañana. La repartición de pegatinas que fabriqué en la impresora de casa, con el logotipo y la consigna anti-guerra, embadurnado en pleno efecto de los premios Goya al cine. Ver a la Terribas pegrle un buen trago una cerveza demostrando maestría de tiempos pasados. El rollo infumable que me soltó Piqué a mis preguntas.

En el momento de la instantánea estaba recogiendo alguna prenda de vestir que cayó butaca para abajo. Otras parecidas salieron en la prensa, con el público asistente abroncando al ministro, y el que esto firma sentado, mirando al techo, con una sonrisa de satisfacción delatadora: esto ha salido bien. El entonces decano, un señor situado frente la tribuna de oradores y con muy poco pelo, hace poco preguntó por mi paradero. ¿Qué sabes de ese chico? Se le veía muy bien informado y muy dinámico. Del mundo de los diarios al de los centros de barrio de gestión privada. Y a mi casa. Si es que hay que saber enchufarse.

Ya me han hecho cálculos de lo que me deben mis antiguos explotadores. De esta les saco un buen pico. La vida sigue, pese a todo.

2 comentarios

mia -

¡Qué tiempos! Echo de menos la uni, snif.

Kaos -

Muy buena don Toni, no sabía de esa foto ni de su paricipación. Como siempre, mi reconocimiento a usted!
Salud!