C Red

Aunque soy consciente de que en algunas ocasiones me ocurre, intento que no se me vea desenfocado.
(Pocas veces la tv te permite ver grandes films como éste )
Escuchando: Fascisti in doppio petto - Assalti Frontali

Aunque soy consciente de que en algunas ocasiones me ocurre, intento que no se me vea desenfocado.
(Pocas veces la tv te permite ver grandes films como éste )
Escuchando: Fascisti in doppio petto - Assalti Frontali
Arde Santa Coloma. Lo veo, humo alrededor de esos bloques que a algún iluminado le dio por colgar encima de una montaña. Arde y misteriosamente no necesita ser desalojada ninguna vivienda. No hay bosque ni vegetación digna de ser calcinada, solo bojas y hierbajos varios que han prendido. Sería un poco aventurado afirmar que alguien incendió la zona con fines especulativos, hablando de la montaña de la que hablo. Pero a estas alturas del baile, ya no me extrañaría nada.
Los niños en el barrio se aburren. El fin del curso académico les regala horas y horas que o no saben invertir o sencillamente nadie les ofrece nada. En realidad se trata de una mezcla de ambas cosas. La moribunda oferta del barrio que ahora intentamos reflotar ha generado la apatía. ¿Pero no tienen videoconsolas? ¿Messenger? No, don Toni, en este barrio no tienen, como tú tampoco tenías. Intento pensar qué hacía yo con 12, 13, 14 años en verano. Vaguear por las calles seguro que no. Mi colega J. se iba a otros barrios, decía, el suyo apestaba, ya escuchábamos Siniestro Total y La Polla y caía alguna que otra litrona. Robar botes de pintura en spray y escaparse con el colega a pintar trenes en Mataró. Ir a la playa, echar unos billares.
Pero estos crios que he tenido que echar esta tarde de mi trabajo por incordiar no son así. Cinematográficamente hablando incluso me recuerdan un poco a los personajes de Barrio, la película de Fernando León, incluso en la fisonomía de su suburbio. La psicología que les rige es sencilla: molestar para ser reprendidos. Para matar el tiempo. Uno de ellos, que me ha tirado incluso alguna piedra, consigo cogerlo por banda. Le hago un comentario que le hiela la sangre “Vamos adentro que vamos a llamar a tus padres”. No hace falta ir tan lejos, pero me apuntan el porqué el chaval se mea en sus pantalones ante la afirmación: en su casa le meten unas palizas terroríficas. Y cuando la familia te da la espalda, te la tienes que buscar en las calles. Muy seguramente a disgusto de la propia familia que ya de por sí tiene sus hipotecas, agobios, tensiones, su existencia mezquina en el mundo que la Tv nos había pintado con tonos pastel y con como mucho conflictos a la altura de los de cualquier telefilm de éxito.
Arde Santa Coloma y arde mi barrio como podría hacerlo el de cualquier periferia de clase trabajadora, en años de precariedad y exclusión social.
Escuchando: Fourth of July - Soundgarden
¿Es esto una provocación basada en el dadaísmo, el arte povera y el arte digital? ¿Inteligentísimo ejercicio de guerrilla comunicativa consistente en criticar un concepto castrado de la hispanidad mediante la mezcla icónica de la Guardia Civil y el Real Madrid? Nunca lo sabremos, pero esta obra vale mil veces más que la casi todos los enfants terribles de la historia del arte, ¡al menos para mí!
Solo los niños y los borrachos dicen la verdad. Como todo refrán, es sólo cierto a medias. Eso es a la conclusión que he llegado tras observar una de las webs más bizarras del espacio cybernético español: la página infantil de la Guardia Civil
Y no lo digo por una cuestión de desprecio genérico a ese cuerpo polical militarizado. Ni por lo manoseado de acercar las Fuerzas del Orden Público a la infancia, lo haga quién lo haga, ni por los consejos para niños pasados por ácido lisérgico que nos ofrecen. En absoluto. Me refiero a los dibujos recibidos en la web de los stormtroopers cañís por parte de una infancia concienciada por su seguridad. Hay algunas de risa, otras surrealistas, otras quizás sí que sean una corrosiva verdad, pero disimulada por la inocencia infantil. Veamos.
Ejemplo uno : No sabemos si nos encontramos ante un chavalillo de segundo de básica cuyos padres fuesen un poquito abertzales, pero si no me equivoco, el autor de este dibujo retrata a un número de la Guardia Civil encañonando con total alegría y impunidad, sin razones aparentes, a una persona. No hace falta decir que, al menos en este país, ni un agente de la policía ni cualquier hijo de vecino puede desenfundar con la misma alegría que haría un Clint Eastwood en sus mejores spaghettis westerns.
Ejemplo dos: El chaval que ideó esta obra de arte entre el fauvismo y el cyberpunk creo que ha confudido a los picoletos con los maquis; siempre y cuando no que se refiera a los Guardias Civiles que sirvieron lealmente a la República durante la Guerra Civil, por que sino... ¡no me lo explico! Me temo que el chico tiene las ideas un poco confusas, y si no que eche un vistazo al Estrecho.
Ejemplo tres: No sé como se les ha colado esta pieza de arte digital hecha con el Microsoft Paint, pero es cien por cien subversiva. Tras una primera impresión que podria retrotraernos la justísima lucha de la SGAE contra la piratería musical en general, podemos observar que no, que por contra lo que vemos es un agente de la Benemérita mirando de muy mal rollo a una persona dentro de su domicilio privado, mientras tira al microondas (¿?) un cd de Prince. No sé si escoge ese lugar por lo de tostar compacts o por ese lugar común en todo relato policial que consiste en lanzar las drogas por otro objeto doméstico como es la taza del lavabo. En todo caso, la lectura iconolñogica de esta obra pretende transmitir en realidad hasta qué punto se llega a incordiar al tratar de piratas al simple tipo que hace copias privadas de lo que sea y para su uso personal.
Hay más, y como catalizador colectivo invito a los lectores que eligan sus obras favoritas. La mía, si no la habían visto ya, corona este texto.
Escuchando: Cop Killer - Body Count
Sacado de La Hora Chanante, ese programa de humor que es una auténtica mina.
En 1969, el reconocido cineasta Gillo Pontecorvo rodó uno de sus films menos recordados de su breve carrera en el mundo del cine: Queimada!
El film sitúa su acción en una isla imaginaria de las Antillas bajo dominio portugués a mediados del siglo XIX. Su nombre, Queimada, proviene de la época en que las tropas coloniales portuguesas, con el objeto de tomar la isla antillana y reducir la fuerte resistencia indigena a la ocupación extranjera, incendiaron todo el terreno insular. La isla, mutilada de sus habitantes nativos, fue repoblada con esclavos negros de África. Su riqueza: la caña de azúcar y la mano de obra esclava. Tras 300 años bajo servidumbre lusa, un misterioso agente secreto de la Corona Británica, interpretado por Marlon Brando, va a la búsqueda de un grupo de rebeldes que luchan contra la dominación portuguesa. Al ver que son ajusticiados por las tropas coloniales, no duda en crear un nuevo ídolo rebelde al que le insufla ideales revolucionarios. Éste será José Dolores, el mismo que intenta robarle las maletas en el puerto al recién llegado de las islas británicas.
Con la sospechosa ayuda del recién llegado a las Antillas, José Dolores organiza un ejército en las montañas que se rebela contra las élites portuguesas de la capital. Paralelamente a eso, el espía inglés organiza a una nueva élite criolla en la capital de Queimada. Les explica las ventajas del trabajo asalariado sobre el esclavismo para mejorar las rentas del capital en el negocio de la explotación de la caña de azúcar. Les explica las ventajas de romper el monopolio comercial con Portugal y que eso solo se puede conseguir con la independencia de la metrópolis. Les explica lo interesante de conseguir eso con la desinteresada ayuda inglesa.
Una maniobra conjunta de las nuevas élites urbanas con el ejército guerrillero de José Dolores provocan la caída del gobierno imperial portugués. A pesar del rechazo inicial, Dolores, ahora ya general guerrillero, acaba deponiendo las armas. Tened bien cuidado si no cumplís que finalmente conquistemos la libertad, dice el líder rebelde al Teddy Souza, el nuevo gobernador de Queimada.
10 años más tarde, el mismo agente ha de volver a la isla, pero esta vez a sueldo de la Real Compañia de Azúcar de las Antillas . Queimada, ahora de facto un protectorado británico aunque supuestamente independiente, se enfrenta a una nueva insurrección armada en las montañas. Que clase de civilización es esta, en la que unos cortan la caña y otros se enriquecen con ella. José Dolores vuelve a empuñar el arma. Su verbo ha ido más allá de la rebeldía primitiva. Pero ahora ya es incontrolable por la tutela de misteriosos personajes provenidos de fuera, que no dudan en mandar su ejército imperial, pero esta vez británico, a incendiar la isla entera para acabar con los rebeldes, al igual que hicieran los portugueses 300 años antes. José Dolores, respetado en privado incluso por los soldados del ejército de Queimada, y a pesar de la aplastante agresión inglesa, sabe que a pesar de su más que segura derrota acabará siendo un mito y un ejemplo para futuros luchadores.
Una palabra: Consíganla.
Ni remontada de la seleccion española contra Túnez, ni análisis post-electoral del referéndum del Estatut. Una cervecita al que me descubra a qué zona actual de Barcelona pertenece el estercolero que aparece en la foto de arriba, datada sobre 1965. Como pista, decir que dicho espacio urbano ha sufrido dos reformas completas en menos de 30 años, y va camino de la tercera. No va en coña, dejen sus apuestas en comentarios
El revolucionario debe moverse entre las masas como pez en el agua, y no ser extraño a ellas - El chino poeta, militar, político, y discípulo de Lao-Tse, Marx, y Tsun Tzu.
¿Puede uno tener sus ideas y gustarle el fútbol? Sí, sin duda. ¿Puedo ruborizarme de que se haga un espéctaculo acerca del buen resultado de la selección española y sus resultados? Me lo produce. ¿Que se mezcle patriotismo, exaltación de la monarquía y sufra en tv la publicación demensajes de móvil mentiéndose con quien no se tienen que meter? También ¿Me produce el mismo efecto con el Barça? Un poco menos ¿Equiparable? Sí ¿Que el Sport es un tebeo casi tanto como La sexta? ¡Sin duda!¿Qué los jugadores en las selecciones nacionales no se mueven por dinero, sino por obligación, como por contra sí lo hacen los clubs, y eso lo hace más digno? Matizable, pero puedo admitirlo. ¿Que el cuarto gol contra Ucrania fue glorioso? Y tanto ¿que me gustaría que la selección llevar la tricolor y cantara el Himno de Riego con el puño en alto al inicio de cada partido? ¡Vaya pregunta! seguro que las cosas irían mejor ¿Qué como deporte colectivo tiene un valor añadido como es la cooperación, frente a la competitividad de los individuales? Cierto ¿Qué en los países pobres es una salida a la miseria y al ghetto, tanto casi como Buscapé huía de la marginación haciendo fotos en Cidade de Deus? Es una solución individual, pero pase ¿Que fomentar el deporte de base con recursos y financiación es una forma de sacar a la juventud de la droga, la violencia y las bandas en según que países, incluyendo el nuestro? Ciertísimo, y en algunos países lo saben y lo sabían muy bien. ¿Que es un mundo podridísimo? Creo que no hay duda, ¿hay que hablar de Berlusconi, Tapie, Nuñez...?
Que el tener unas ideas nos impidia sopesar un fenómeno de masas como son algunas expresiones deportivas de élite, con todo lo que pueda tener de alienador, nos separa de la gente. Y eso lo sabían Vázquez Montalbán, Eduardo Galeano. Lo tenían/tienen que asumir con contradicciones desde dentro Menotti, Angel Cappa, Jorge Valdano, Pedja Mijatovic, Lucarelli, Iríbar, Oleguer Preses. Hasta un tal Ernesto Guevara era seguidor del Rosario Central, seguía la liga argentina, y rechazaba la rivalidad Boca/River.
Escuchando: Planet Telex - Radiohead
Soy de los que cree que no hay que hacerle caso a aquellos que, por su insignificancia, no merecen la más mínima atención, y así lo he hecho hasta el día de hoy al menos en lo que refiere a esta gente. Estoy hablando del Club de Hooligans de Arcadi Espada (CHAE) que celebró su acto electoral de Nou Barris por el No a l'Estatut -barrio castellanoparlante y de fuerte inmigración andaluza- en mi trabajo, un centro civico situado en esa zona de Barcelona.
Y es que a pesar de la propaganda y los grandes titulares que regalan las tontas acciones del otro bloque del No -y no me refiero a ERC-, esta gente en el fondo no es nada. Vinieron a pedirme la sala del teatro, con capacidad para 356 personas. La administración denegó la cesión de ese espacio, dado que el habilitado para campaña electoral es otro más pequeño, con un aforo algo superior a unas 70 personas.
Llega el día del evento. Llegan los organizadores. Les indico la sala que se les ha asignado. Sin venir a cuento, y sin pedirme permiso -que para algo soy el bedel- me inflan a carteles de propaganda el cívico, inclusive las columnas -en las que tapan diversos carteles de actos organizados por el centro-, el cartelón exterior y incluso mi mostrador. No les digo nada, dado que les he atentido inicialmente en catalán y igual creen que soy un totalitario nacionalista catalán negador del derecho a la libertad de expresión. En todo momento se mueven con sumo acojone mezclado con un trato en el que se intuye ese sentimiento de es que hasta estos mismos nos van a boicotear y también son nacionalistas, fijate que ni nos han dado el teatro.
Llega la hora y comienzo mi body count particular. Uno, dos, tres... hasta ocho asistentes. Vienen en grupos de dos o tres, y por lo que vi al final, se conocían todos. El body count number one llegó como hora y media antes del evento, y me dice, orgulloso, de que he llamado a la policia para que les peguen una tundas a esos radicales. Sube a la sala y se espera, con paciencia digna de Job, la hora y media que falta ahí sentado. Más gente: dos Mossos d'Esquadra a los que indico la absoluta tranquilidad del sitio. Dos chavales de veintitantos disfrazados de indepes. Con ponentes, asistentes, policia y los dos chicos cuento quince personas. A los dos últimos, que andan un poco perdidos, les digo que no vale la pena, pero el disfraz es tan malo que no tardo ni dos segundos en darme cuenta que son también mossos pero de paisano. Echo un vistazo a la sala para contar los asistentes de nuevo y apuntar la cifra en las hojas de estadísticas sobre usos de espacios. Impresionante. No recuerdo un acto electoral tan paupérrimo desde que hace unos 15 años fui a un míting de la Coalición por un Nuevo Partido Socialista, lista electoral creada por esa organización llamada POSI que se hizo famosa gracias a la interjección de cierto personaje televisivo. Y en aquella ocasión, como desconocido por los asistentes, se pasaron toda la tarde mirándome de reojo. Debieron pensarse que era algún extraño provocador, un agente de policía -disfrazado de rojo- o vaya usted a saber qué. Algo típico de la mentalidad de los grupos ultra-sectarios.
Se marchan, no sin dejarme varias decenas de panfletos en un lugar no reservado para entidades y sin pedirme permiso. Al autobusero del servicio interior del barrio le han invitado al acto de una forma extraña, ¿le interesa entrar?, hay un miting de "esto". Me dice, gracioso, "oye, T., ¿tu sabes de que se puede tratar "esto"?". Le digo que no lo sé y que "esto" puede ser desde un batiscafo hasta un destornillador. Nos reímos mucho y se marcha a por su autobús. Un miembro de la asociacion de vecinos, vinculado a ningún partido y simpatizante de ninguno de ellos, me critica la cesión de sala. "Este espacio está solo reservado a partidos políticos, y ellos aún no lo son, ¿quién se lo ha dado?". "¡Calla, totalitario nacionalista!" le espeto. Nos reímos otra vez. El último en marcharse, un organizador, despide a los dos chavales disfrazados de borrokas catalanes, que se han pasado toda la tarde dando vueltas por los locales del cívico. "¡Buenas noches, señor agente!" Mi olfato, tan fino como siempre. Incluso en lo que respecta a la plataforma CHAE: en efecto, son insignificantes, y me congratulo mucho de ello.
Escuchando: Thunderkiss '65 - White Zombie
Hace algunos meses comentaba que la Guerra fría cultural en los 80 nos brindó algunos subproductos audiovisuales dignos de ser recordados como de lo peor en el mundo de la propaganda política. Los títulos clásicos son fáciles de recordar: Amanecer Rojo, los Rambos, Rocky IV, Delta Force. Sin embargo, esta ola impregnó hasta títulos de consumo mucho más primario, y me voy a referir a uno icono de los que fuimos niños en los ochenta: El Coche Fantástico.
¿Propaganda de Guerra Fría en El Coche Fantástico? ¿El inocente y simpaticón Pontiac Firebird con la voz de Homer Simpson que tanto inspiró al moderno tunning difundiendo propaganda reaganiana en 1986? Pues sí. Aparte de lo sospechoso y parafascista de la organización que financia y apoya a Michael Knight, ese tipo que se toma la justicia por su mano vía mediante un coche que habla y que no se destruye nunca (recordemos, Fundación para la ley y el orden -en inglés, para la ley y el gobierno -) hay un episodio de la última temporada bastante más que jocoso en su argumento. Se llama "Knight Flight for Freedon", el señor Knight volando por la libertad.
En él, nuestro querido protagonista y su bólido visitan un país de centroamérica, en plena actividad volcánica, llamado San Duarte, en el que un grupo de militares han depuesto al gobierno, denominado durante repetidas ocasiones como democrático. El jefe de los milicos en cuestión no exhibe ningun simbolo político, más allá de un aguilucho en la gorra muy parecido al de las motocicletas Harley Davidson, pero sus secuaces por contra lucen un misterioso pañuelo roji-negro anudado al cuello, muy parecido al que llevaban los milicianos del Frente Sandinista de Nicaragua. Como es lógico se trata de un golpe puchista y no hay ninguna revolución popular detrás, pero ya hemos identificado de forma subliminal al pais como la Nicaragua de Daniel Ortega.En los planos del episodio, para ir ambientando la acción, se insertan planos filmados en estudio y en localizaciones de la colonia norteamericana del turno, con otros de archivo, de signo ideológico contradictorio, en los que aparecen imágenes de militares chilenos en plena toma de las calles de Santiago de Chil en época posterior al golpe contra Allende, así como otros de calles de La Habana. Si quedaba alguna duda -creada por la mezcla de imágenes de archivo- acerca del signo ideologico del gobierno golpista, estas se disipan cuando vemos como Michael Knight se presenta a cara descubierta en la sede de gobierno, de manera poco inteligente, como un enviado del gobierno estadounidense dispuesto a ofrecer ayuda económica, armas y suministros. El milico con la gorra de Harley Davidson lo recibe, pero no tarda mucho en decir que todo eso es "propaganda imperialista", ordenando su arresto y su inmediata ejecución.
Knight acaba en el pelotón de fusilamiento y lo abaten a disparos, pero como es lógico se trata del héroe y no puede morir. Y así es: un amiguito suyo que aparece al inicio del episodio -no se sabe cómo- se infiltra en la cárcel donde está Knight recluído, suelta a los presos políticos y coloca balas de fogueo en los fusiles de los soldados ejecutores. Knight escapa, se une a los 15 ó 20 rebeldes que bajan de la montaña -incuida una presentadora de telediarios rollo Resano que lanza granadas de mano y dispara con su pistola como si formara parte de las COES-, se lia a mandobles con los milicos y derroca él solito, con la ayuda de sus amigos, la tiranía rojinegra del país centroamericano que todos sabemos se refiere a Nicaragua. Se le olvidó al guionista que ese país durante la Revolución se convocaba elecciones regularmente, pero no importa. Knight restituye al presidente democrático y se vuelve a su país.
¿Es necesario añadir que éste fue uno de los últimos episodios rodados? Si pueden verlo, háganlo, y así verán que los ochenta no sólo fueron guiones de John Milius sobre adolescentes que combaten al ejército rojo en las montañas de Arizona.
Más allá de las pintas, la superficilidad y las modas de la gran mayoría, si algo me atrajo del punk en su momento fue que en su seno había varios cabezas pensantes con cosas muy interesantes que decir. En honor a este hombre, ex vocalista de los grandisimos Dead Kennedys, me puse incluso el que fuera mi alias en los chats de internet durante muchos años, Biafra, Jello Biafra. Linkeo una entrevista en la que se ve la lucidez que no se ve en gran parte de la música actual, incluyendo los eagles con guitarras altas que dice Biafra son ahora bandas como Blink-182 o Good Charlotte, y me voy a poner uno de sus aún hoy impactantes y innovadores discos.
Escuchando: Kill the poor - Dead Kennedys
Ahora que José Miguel Monzón retorna a su faceta de showman en ese nuevo canal llamado La Sexta, es justo recordar el que fue, en mi modesta opinión, su mejor producto para la pequeña pantalla y, por contra, el que menos duró. No me refiero a La Azotea de Wyoming -creo recordar que sólo siete programas, para disfrute y deleite del fascio ibérico el día de su desprogramación- ni la nocturna, clandestina y con alevosía primera etapa del famosísimo Caiga Quien Caiga. En absoluto. Me refiero a aquella pequeña maravilla que duró la exquisita cantidad de cinco programas y que salió de las mentes de él mismo y dos perturbados más como son David Trueba y Moncho Alpuente: El Peor Programa de la Semana.
No es difícil encontrar en la mula el programa recopilatorio que para la ocasión se emitió en el Versión Española dedicado a David Trueba y poder disfrutar de un Wyoming en estado de gracia, unos sketchs que deberían ser clásicos del humor desde ya, y un equipo de colaboradores de altísimo nivel que hacían de cada emisión una auténtica delicia. Obtener dicho programa, verlo hoy en día y constatar que la capacidad de agresión y de referencias mordaces siguen ahí, a pesar de los 13 años transcurridos, es algo que reconforta. Como suele ser habitual, ni el mismo Wyoming ni el resto de colaboradores han podido mantener el altísimo nivel y hoy se mantienen a una altura modesta, con ciertos destellos de genialidad. Pero si hay algo de lo que el showman puede orgullecerse es de haber sufridos las presiones extra-televisivas a la hora de ver morir tanto el Peor Programa... como el mismo Caiga Quien caiga en dos ocasiones. Si lo del CQC es harto conocido, lo de EPS es menos recordado: injurias a la Corona, ni más ni menos, abortadas por arte de magia por un ente público que no estaba por moscas cojoneras después de haber depurado desde La Clave hasta La Bola de Cristal de sus escaletas.
El mejor homenaje que podemos hacer es ver otra vez esos programas y rompernos la mandibula a risas al mismo tiempo que olvidamos la triste televisón actual.
El ejército americano ha conducido la guerra en Filipinas teniendo en cuenta escrupolosamente las normas de la guerra civilizada... con un autodominio y una humanidad jamás demostrada.
Elihu Root, Ministro de la Guerra de EEUU, 1898. A pesar de las fotos del napalm en Vietnam y sus evidentes daños, sorprende que tanto la OTAN como EEUU en sus guerras actuales sigan esgrimiendo la excusa de las intervenciones bélicas limpias, humanitarias y sin efectos sobre la población, las infraestructuras y el entorno natural. Excusas decimonónicas. Para que luego nos llamen antiguos.
Solía caminar por la Casa Blanca, noche tras noche, hasta la medianoche; y no me avergüenza decirles, señores, que más de una noche me arrodillé y recé a Dios Todopoderoso para que me iluminara y guiara. Una noche -era tarde ya- me vino de la siguiente forma; no sé cómo sucedió, pero me vino:
-Que no podíamos devolverlas (Filipinas) a España -eso sería cobarde y deshonroso
-Que no podíamos dejarles solos. No estaban preparados para la autodeterminación y pronto caerían en la anarquía y en un gobierno peor que el que les había dado España.
-Que sólo cabía hacer una cosa: hacernos cargo de todos los filipinos y educarlos, elevarlos, civilizarlos, cristianizarlos y, por la Gracia de Dios, hacer todo lo posible por estos nuestros semejantes, por quienes Cristo también murió. Después, me fui a dormir a la cama y dormí profundamente.
William McKinley, presidente de los EEUU, a un grupo de ministros. 1898. Sorprende que sea el Altísimo, y no el departamento de Estado o las presiones de las corporaciones, el que guía y guíaba ya entonces las decisiones en política exterior del presidente de los Estados Unidos. Asombra pensar que, con mucha seguridad, los españoles fueron a Filipinas con los mismos fines educatorios, levitatorios, civilizadores y cristianizadores que el nuevo amigo (norte) americano. Asquea el discurso paternalista, tras cuyo camuflaje se entrevee la supremacía blanca, la superioridad de unos valores, la inpetitud-ignorancia-incapacidad del adversario. Da arcadas ver que tras estas declaraciones de metafísica-política se encuentra el mismo discurso expansionista y de dominio mundial de los iluminados posteriores que sucedieron a Mc Kinley; se llamaran Bush, Kennedy, Clinton, Johnson o Reagan. Su destino manifiesto, poco diferente del espacio vital de otros.
Escuchando: USA - Reagan Youth
La otra historia de los Estados Unidos de Howard Zinn es un texto clásico, un libro que debería ser leído de forma obligatoria después de haber sufrido alguna de las habituales orgías propagandísticas, patrioteras no, pero sí de elevación de las supuestas cualidades en libertades y progreso de la actual nación dominadora del mundo. Actos de exaltación que, por cierto, algunos pobres mendigos intelectuales todavía se atreven a hacer con una chabacanería insólita. Leer sus páginas es ver hasta que punto doctrinas como el Destino Manifiesto -la expansión inevitable de su nación y sus valores al precio que sea- siguen siendo tremendamente actuales: la mudanza de los indios, la conquista de Florida, la guerra de México, la discriminación negra, la represión sistemática de la lucha obrera por medio del ejército. Hasta qué punto los padres de la declaración de Independencia no eran ningunos santos. Hasta qué punto su flamante Constitución excluía a más del 70% de la población de forma explícita y se regía por intereses económicos de las nuevas élites. Pero para que hablar más, ¿les pica la curiosidad? 625 páginas, 23 euros, en la editorial Hiru . Desde ya, uno de mis libros de cabecera.
Escuchando: Fall in love with me - Iggy Pop
Llevaba varios días sin colgar ningún yo-tubo, pero este vídeo de Keny Arkana que me ha descubierto mi compa Xavi bien se merece un huequecito. Así amenizamos de paso tanto bloque de letra sin imágenes.
Acabo de llegar a Manresa, he encontrado El Sielu no sé cómo. Hago una llamada de teléfono y en un momento Nega sale del local para poder indicarle al portero que ando en la lista de invitados. Después de horas de conversaciones por internet, nos conocemos en persona. Él y su compañero de grupo, Toni, andan muy nerviosos. "Es que es la primera vez que actuamos tan lejos". Ni con sus bandas anteriores habían pasado de Alicante o Castellón. "Bueno, una vez fui a Zaragoza, pero eso es medio medio Valencia" "Como Salou con los maños, no?". El caso es que desconocen cual puede ser la reacción del público ante su propuesta, un nuevo proyecto del que tan sólo hay una maqueta "aunque muy descargada de internet" y ante la precariedad de medios, a saber: pocos ensayos y un Dj de prestado que se había estudiado las bases en un solo día, el habitual trabajaba esa misma noche.
No soy un habitual de conciertos de hip hop, pero el éxito de Los Chicos del Maíz ante un público que no es del su natal Valencia los descoloca a los tres y es palpable para cualquiera ajeno al mundo. La gente se sabe las letras, disfruta con ellas, escucha con atención las nuevas y los a capellas, y aplaude y silba ante alguna rima desconocida de afilado atino. Se les escapa la risa desbordados por la positiva respuesta del público manresano, que ante la camiseta de "Gas Natural discrimina" de manera espontánea corea consignas populares acerca de la madre de Brufau y otros dirigentes de esa corporación de los hidrocarburos. "Una semana de huelga indefinida, y el lunes, a la carga otra vez". Alguno de los temas es coreado ya como un clásico, recuerdo lo apasionado de algunos con el estribillo de "Trabajadores".
El resto de la noche fue harto entretenido, e incluso no se hizo pesado esperar el primer tren, oh que horror, para bajar desde Manresa a Barcelona a las 6 de la mañana, aunque si fue doloroso el comprobar como en la Catalunya profunda el precio de la bebida es incluso superior al de los locales mas careros de Barcelona. Si alguno de los presentes va a la fiesta del PCE en setiembre, por favor: no se pierdan a estos dos chicos bajo ningún concepto.
Ante el éxito de libros de supuesto tinte histórico -que no pienso citar- con sus versiones cinematográficas correspondientes , propongo una sugerencia a los lectores para que quién lo desee tome nota y se ponga manos a la obra.
No es tan difícil. Los susodichos ultra-sellers, bien mirados, no dejan de ser recopilaciones de anécdotas, más o menos manipuladas, que conoce cualquier historiador del arte, conocedor de la religión, o bien erudito diletante. Pues bien: regalo las siguientes curiosidades históricas para que cualquiera se lance a investigar un poquito y haga su ultra-seller particular:
1- Unas gotitas de algún intelectual perdido de la Ilustración que rozase la izquierda radical
2- Relacionarlo con Gracos Babeuf y su Conspiración de los Justos en la época final de la Revolución Francesa.
3- A su vez, vincular los posos de esta experiencia fracasada a otras posteriores, como en Italia la sociedad secreta -cómo vende el término éste, oiga- de los Maestros Perfectos y Sublimes de Filippo Buonarroti , los blanquistas en Francia, los ludditas en Gran Bretaña, la Comuna de París, la Revolución Rusa... Puede exprimirse la probabilidad que Buonarroti fuese descendiente del artista del renacimiento Miguel Angel Buonarroti, excusa perfecta para incluir toques extraídos del mundo del Arte.
4- Como elemento unificador alguna sociedad secreta centenaria -ya les dije que vende mucho el concepto- y si puede ser, con orígenes en la revuelta de los Comuneros en Castilla, la revuelta de los Remences en el Condado de Barcelona o algún acontecimiento entroncado entre los inicios de la era moderna y la baja edad media. Si no es historicamente fiel, da lo mismo, el público no se va a dar cuenta.
5- Esta sociedad, o organización, o logia, llega a nuestra actualidad y con varias ramificaciones no conectadas entre ellas, que actúan de forma simultánea en:
a) Movimientos altermundialistas
b) Movimientos populares que propiciarán diversas tomas del poder, ya sea por las urnas o por vía revolucionaria.
c) Como bastión, la intelectualidad crítica
6- Todo esto lo descubrirá por accidente, una pareja de guapos (pero sin sentimientos ni pasiones, ante todo son profesionales) especialistas universitarios en... [historia, paleontología, sociología] ...a partir de alguna situación anecdótica -una muerte, un documento perdido, pruebas de carbono 14, todo vale!- y a priori no sospechosa. Ello demostrará que hay una centenaria conspiración de los justos -¡otra vez! jajaajajaja, creo que voy a regalar hasta el título- con una conexión lógica, que será rechazada por la masa y el stablishment por rocambolesca una vez sea descubierta.
7-Sírvase en frío, sin abusar de condimentos farragosos para el gran público.
Admito que es dificil llevar esto adelante. Pero las grandes ideas siempre nacen en cónclaves como bares, cenas, o con un saludable cigarrito mientras se está en el lavabo. Si el tipo ese de las fortalezas digitales es capaz de afirmar que estudió en Sevilla y situó en su obra el ayuntamiento hispalense ni más ni menos que en la Plaza de España... imagino que los posibles miembros de la coalición de los dispuestos podrían llegar a parir algo mejor. Con suerte se inflan a vender libros y de paso escandalizan a alguna institución con alguna polémica de parvulario.
Escuchando: The Tower - Ice T
Es que me gusta esta foto y poner un bloque de texto sólido tira para atrás. Pedazo Cohiba, ¿no?
¿Saben? En esas andaba yo el otro día recién salidito del trabajo. Desde que lo mío consiste en dar dominós a abueletes, cerrar puertas y apagar luces, eso de la plumilla lo tengo abandonadísimo, pero aún y así me encanta vivir las cosas en primera persona. Y ya que no habían más dominós para recoger, ni más luces que apagar, eché la chapa de la puerta abajo y fui a ejercer mi credo religioso al bar que hay unos metros más allá, en ese barrio dormitorio barceloní de bloques inmundos, La Meri.
Unas cervezas, unos tequilas y unos cuantos minutos más tarde estamos unos conocidos del barrio y yo poseídos por un mantra mundial, nos revolcamos por el suelo, saltamos, alguna silla a prendre pel sac. Goooo ooo ooo oo ooo oool. Eso. El Arquitecto nos ha regalado un milagro y a mi una excusa más para irme otra vez al gran aquelarre culé llamado Canaletas. Turbopropulsado por los tequilas me encamino al centro de Barcelona, solitario, a disfrutar de esas borracheras de alegría que son las celebraciones de las victorias del Barça. La gente se ríe de mi cuando les comento que dichas aglomeraciones son como una especie de viaje ácido: el olor penetrante a pólvora, el resplandor de una, dos, tres, cinco bengalas rojas, la psicodelia amarillo fosforito de las camisetas modelo visitante, y la euforia de miles de personas que imagino debe de contagiarse de alguna forma por secreciones hormonales o qué sé yo, es una saturación sensorial tan salvaje que de alguna o otra manera es fácil quedarse atrapado por ello. Siempre creí que algún momento de la Revolución sería así y incluso cuando me empiezan a bajar los tequilas sigo suponiendo una fantasmada de ese tipo. Me pierdo acontecimientos de la noche como el saqueo al Marks and Spencers y el ball de bastons de los Mossos d'Esquadra, muy avezados en el arte de liarse a tortas contra todos, como testimoniaba ayer por la tele a un pobre hombre que lo habían apaleado hasta dejarlo hecho un desecho médico. El récord de violación más grande de la ordenanza municipal sobre civismo quedó ese miércoles rebasado de forma muy amplia. Es lo bueno que tiene ser del Barça y celebrarlo: incluso cuando cuatro mendrugos se dedican a hacer el vándalo, desde los creadores de opinión pública se difunde negro sobre blanco la idea de que se trata de una minoría, que son unos cobardes, que son ajenos al barcelonismo. Eso querría yo para las reuniones de masas que más frecuento, que por lo normal tienen algo de político y reivindicativo. ¿24 de junio de 2001, alguien lo recuerda? O la estúpida de Pilar Rahola berreándole al portavoz del movimiento okupa sóis todos sucios guarros niños de papa usurpadores le robáis la casa al pobre ancianito que crea su patrimonio trabajando en la botigueta.
L a euforia ambiental que sería capaz de colarse incluso por los poros de los escépticos lo hace conmigo también, el punto etílico seguro que también ayuda, y no me cabreo al ver que gran parte del recorrido de vuelta a casa -vía autobús nocturno, somos pobres y cívicos, oiga- está inutilizado por las hordas blaugranas. Tampoco me cabrea caminar hasta Plaza Tetuán, ni me pone de los nervios viajar de pie y embutido contra la maquina canceladora de las tarjetas multiviaje. Al contrario, estimulo el trip mental vía conversación espontánea de cierto calado futbolístico sin caer en lo lumpen o barriobajero, esos diálogos entre personas que no se conocen en los medios de transporte desde hace años y que Mariano, el taxista anarco, me comentaba el otro día eran frecuentes en el metro u otros medios hasta hace unos cinco lustros.
Los centenares de mensajes y llamadas perdidas que comienzo a recibir recien llegado a casa certifican dos cosas 1- que mis colegas y conocidos en general tienen detalles muy dignos en los grandes días 2- que en esos grandes días hacer comunicaciones por teléfono portátil es imposible. Antes de acostarme ojeo Howard Zinn y constato que no tengo sueño. El pedal me ha bajado y el viaje mental es pasto del pasado. Volvemos a las alteraciones de sueño de esta semana, las alteraciones del apetito. Hoy volveré a dar dominós, abrir puertas y encender luces, amonestar a los críos que me hacen gamberradas, pero hoy todos, indistamente de su origen, me preguntaron por el partido de fútbol. Debe ser la única política real de integración de los nuevos catalanes. Jarl.
Escuchando: White Rabbit - Jefferson Airplane.
Tengo una foto en papel fotografía, tomada más o menos cuando hacía segundo curso de primaria, en la que salgo con todos mis compañeros de clase posando con nuestro regalitos navideños en mano en el patio del colegio. Lamento mucho no tener un escáner a mano para poder mostrarla, porque vale la pena. Aparte de practicar con ella lo que llamo El Juego de Google -saber qué ha sido de cada uno de los que en ella aparecen a base de búsquedas pero, maldición, 0 de 0 resultados de veintipico personas reconocidas- me llama la atención la inmensa cara de cabreo que pongo en la instantánea. No es para menos. En medio de la foto, un impostor disfrazado de Santa Claus nos había dado un regalo que debía estar valorado en menos de 25 pesetas de la época, lo cual era muy, muy, muy, muy poco. No sólo esa foto, sino algunos recuerdos de la época relacionados también con regalos navideños, me han traído a la cabeza esta canción. Acierta punto por punto lo que debía pasarme por la cabeza con semejante rostro radiante de asqueo extremo anti-navideño. Ya podría ser que me estuviese formando en lo ideológico, siempre dije que algunas cosas de la infancia y adolescencia hicieron de mi una bomba H en potencia.
Frank Delgado - Carta a Santa Claus
Querido Santa Claus yo te escribo
pues me he portado muy bien este año.
Yo soy un niño muy caritativo
que a los animalitos no hace daño.
Que me trago la comida
insípida de mi abuela,
que le cargo sus mapures
que le friego las cazuelas.
Soy bastón de los viejitos
en difíciles subidas,
lazarillo de los ciegos
al cruzar por la avenida.
A mi mamá la sigo en sus creencias
y a mi papá le cepillo las botas.
Realizo mis tareas a conciencia
y a fin de año tuve buenas notas.
Y hasta he ganado concursos
que premian sabiduría,
ya no escribo en las paredes
y cuido la ecología.
No me burlo de Carlitos
diciéndole "cuatro ojos",
no le digo "dientefrío" a Manolito
y no lo enojo.
Por eso es que te pido, venerable Santa Claus:
te acuerdes de este niño que tan bien se te portó.
Tal vez un tren eléctrico, un Nintendo, o qué sé yo.
O una patineta, mejor una bicicleta.
Esa es la mejor manera de premiar
a un niño ejemplar.
Entonces, Santa Claus, es que no entiendo
que me hayas traído un camión de madera,
un dominó -que no es ningún Nintendo-
y sobre todo aquella mierda de trompeta.
Te voy a decir que haces
si antes yo no te estrangulo:
esos ridículos juguetes
te los metes en el culo.
Pedante Santa Claus y me disgusta
que hasta el hijo menor de mis vecinos
que un soberbio tronco de hijueputa,
enano con instintos asesinos
se pasea por el barrio, él
con su nueva bicicleta, y yo
y yo con ganas de meterle
en la cabeza la trompeta.
Pero que se cuiden los viejitos
de mi ira despiadada
y si me encuentro a tus renos,
coño, me los cagaré a pedradas.
Por eso es que te digo, decadente Santa Claus,
me cago en tu trineo y la puta que te parió.
Hice de comemierda todo un año y no sirvió,
para el año que viene, sí,
para el año que viene, sí,
para el año que viene seré yo
un niño cabrón.
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