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03/12/2007

Body Language (I)

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Con Alfonso Guerra se inició el CAOS
Neologismos a revisar en profundidad(I). Hoy: Gafapasta

 

En su momento la masa las consideró un accesorio ridículo, anacrónico, dinosáurico. Fueron arrolladas por los montantes metálicos o, de manera más radical, por los inexistentes. Quedaron relegadas al más absoluto de los desprecios y olvidos. Hasta que las gafas de pasta volvieron a la luz pública. Aquellas imágenes en color deficitario con Alfonso Guerra exhibiendo esa cutrada de anteojos que reteníamos alguno en nuestra memoria infantil dejaron de parecernos una estampa con gusto a naftalina para tornarse de la noche a la mañana en visionarias.

Los primeros ambientes donde aparecieron fueron los frecuentados por según qué personas de la escena hardcore en Barcelona, asociados a ritmos más bien vanguardistas, y en una comunión nunca firmada y declarada también en los ambientes más pop y de cierta modernidad o postmodernidad, dado que el que esto escribe no acaba de aclararse acerca cual de las dos fases históricas del pensamiento podrían encuadrarse. Si es que realmente hay algo en ello de pensamiento y ética, y no simple estética.

Y con ellos, los hechos concretos que acaban por fabricar los mitos. Al igual que según qué subculturas del pasado, los usuarios de la gafa de pasta tuvieron que adoptar una pose de cejas altas y inquietudes culturales que llegaban a ser ridículas. De el interesarse repentinamente por las guías maestras de lo que hay que ver, oir, leer, escuchar o vestir según determinados fabricadores de la opinión se construyó el ridiculizar a todo aquel con inquietudes culturales, de consumo o de actitud supuestamente reservadas a una élite. Y de ello, aplicando la generalización y la degradación más burda, cutre y barriobajera, llegamos al mito. La acusación de ser gafapasta llega a casi todo aquel cuyos intereses formativos superen el manosear las páginas del MARCA, especialmente si están manchadas con aceite de calamares a la romana. Pues no señores, por ahí no pasamos. No queremos que se generalice el orgullo de ser ignorante, mediocre y neardental en rechazo a unos cuantos posers víctimas de la moda. Y además, que carajo, el que esto escribe tuvo unas gafas de pasta y sin graduación, que exhibí orgullosamente en los meses previos al temido efecto 2000, ¡y con lentes amarillas!. Por eso y muchas cosas más el término gafapasta debe ser profundamente revisado e incluso desterrado de nuestro léxico.


Lunes, 03 de Diciembre de 2007 18:23 Autor: ifoughtthelaw. enlaza este artículo. Hay 1 comentario.

10/12/2007

Body Language (II)

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Eso de ahí arriba no son perroflautas. Aparte de no llevar ninguno de los dos accesorios, movieron el culo para manifestarse
Neologismos a revisar en profundidad(II). Hoy: Perroflauta



Cuanto se ha escrito sobre este fenómeno y esta subcultura. Los primeros que conocí aparecían en conciertos de punk y hardcore en la ciudad de Barcelona, o bien los veía pidiendo dinero en el metro, con su inseparable flauta. Eran una minoría, una inmensa minoría, pero muy visible. En los conciertos llegó a explicitarse que no se aceptaba la entrada ni a perros ni a babosos, como reacción a esta tribu.

En mi opinión no dejaban de ser una especie de hijos ilegítimos de lo que representó el anarco-punk línea Crass. Hippies camuflados los llamaban. Todo ello era un mejunje que partía deñ desprecio a la higiene como supuesto rechazo de las convenciones sociales, un supuesto anarquismo que, pese a no compartir los modos de vida cotidiana dominantes en la sociedad, redundaban en individualismo gorrón y pasota, aunque a veces tornaba en cierta violencia verbal, cuando al negarte a darles un cigarro te llamaban fascista.

Hasta ahí, nada malo. Como colectivo es perfectamente discernible e identificable del resto del género humano. Pero como generalización aplicable a otros grupos de personas, cuanto menos, despreciable.

Esto último viene por la identificación más que interesada entre este sector marginal, marginalísimo, y aquellos que adoptamos posiciones políticas en la izquierda radical a edades más o menos tempranas, que por lo normal se esgrime con la doble intencionalidad de desprestigiar no solo las ideas de cambio, sino a la vez de manera subliminal defender todas aquellas de orden, autoritarias y inmovilistas como una expresión de la vida adulta, seria, y madura.

Muchas veces dije que la higiene no va reñida con la lucha revolucionaria, cierto. Pero no mezclemos la velocidad con el tocino. Definir aquel crítico con el belicismo, con la deuda externa, con la pobreza en el llamado primer mundo o con las injusticias cotidianas como un perro flauta es una ofensa a la razón, a la inteligencia y al buen saber. Y lo digo yo, que me machaco a mi mismo e intento cotidianamente no identificar trajes caros y corbatas con altos directivos de Iberdrola.


Lunes, 10 de Diciembre de 2007 21:08 Autor: ifoughtthelaw. enlaza este artículo. Hay 4 comentarios.

17/12/2007

Golpe tras golpe

Hasta al peor entretenimiento llegó la guerra fría en los 80. Observen, observen que público. Por cierto, de la pareja de supuestos luchadores soviéticos, uno era canadiense y otro estadounidense -entre esto y lo del tanque, alguien me va a acabar de coger mucha manía, dicho sea de paso-.

Un cúmulo de coincidencias han hecho que acabe pensando en escribir algo sobre los hormonados sujetos que protagonizan los shows de Wrestling, conocidos más popularmente como lucha libre americana o el pressing catch.

Tras años, lustros diría yo, sin saber nada de esos personajes de tebeo materializados en auténticos malabaristas de circo, un día ví en mi entonces faena de kioskero que, de repente, me llegaban álbumes de cromos, revistas y demás complementos protagonizados por los susodichos amigos de los esteroides y los piensos compuestos. Eso sí, el enigmático logotipo de la Word Wrestling Federation, ese que muchos nos afanábamos en dibujar a la perfección en horas de aburrimiento en las hojas de nuestros carpesanos en octavo de EGB, cambió por unas desconocidas siglas, WWE, de las que todavía desconozco su significado y no me aventuro en descrifar.

Has de adaptarte al mundo simbólico de tus alumnos cuando expliques en clase, me dice mi profesor del curso de profesores de secundaria. Pues ahora a los chavales les va la lucha libre americana, dice una compañera de clase. Alucino pepinillos. Se ha puesto de moda el pressing catch otra vez, nombre con el que bautizamos ese supuesto deporte al identificarlo, erróneamente, con el nombre del programa de Tele 5 que lo ofrecía para nosotros. Tele 5, esa querida pantalla amiga que curtió de manera indeleble y dañó nuestra adolescencia de forma irreversible con las primeras sobredosis de telebasura.

Ante el retorno de estos mancebos hiperhormonados como elemento de culto por parte de los adolescentes, me sentí como Disco Stu en el hipotético momento que hubiese descubierto que el funky y la música discotequera se había puesto de nuevo de moda a mediados de los 90 gracias a Jamiroquai. La sensación de Dejà Vú es acongojante. Pero si hay algo más espeluznante, es observar un detalle generacional que solo uno puede ver con la distancia que otorga el tiempo. Aparte de la evidencia demencial de que esos tíos no sólo no se golpean –bueno, miento, el agresor siempre da un sonoro golpe en el suelo al simular sus impactos, para reforzar la idea de veracidad- lo grave de todo es percatarse que dicho producto circense nosotros lo consumimos cuando toca. Es decir, de los 11 a los 15 años. En una actitud que en edades más avanzadas nos haría ser pasto de chiste homófobos y sobre nuestra tendencia sexual, adorábamos a esos tíos sudorosos, de curtidos pectorales y extravagantes disfraces. No voy a entrar en los favoritos de cada uno, pero para nosotros era una versión para mayores de la programación infantil. Sin embargo, ayer domingo, mientras pillé al azar una retransmisión del ahora por visto campeón del mundo, observé al público. Y no, no eran padres acompañando a sus hijos. Los asistentes, que se dejan su pasta, era todo población adulta; y probablemente blancos-anglojasones-protestantes, enfurecidos, orgiásticos, enervados o exultantes de excitación al ver que a su querido Batista le acaban de propinar un duro golpe en el bañador.

Mire usté, yo es que no quería generalizar. Pero… ¿qué clase de mentalidad puede tener el que sigue viendo, a pesar de los años, un espectáculo de circo que encima no tiene nada de educativo, sino que se basa en el slapstick de toda la vida? No tengo cifras de cuantos asistentes pueden tener una gira anual por Estados Unidos de la WWE. Ni quiero atribuirles de inmediato infantilismo mental, ni síndrome de Peter Pan. Ni hacer un cálculo de estulticia cultural por habitante en los EEUU por ello. Déjenme, al menos, sospechar de un país cuyo ciudadano medio tiene, entre otros, un ocio tan vibrante y inspirador a edad adulta.

Edito: La "E" significa Entertainment. Por lo visto, tras años de negar que los resultados de los combates estuvieran planeados de antemano y empeñarse en que eso era un deporte real, los organizadores admitieron que el show no deja de ser otra cosa más que entretenimiento circense, y cambiaron la F de Federación. ütil de saber si algún listo quiere equiparar esto con el fútbol profesional. He dicho.

Escuchando: Scrape - Unsane

Lunes, 17 de Diciembre de 2007 21:15 Autor: ifoughtthelaw. enlaza este artículo. Hay 2 comentarios.

21/12/2007

Dead Xmas

Se le quitan las ganas a uno de hablar de politiqueos raros con la que está cayendo. Es por eso que tirando de yo-tuves pongo algo con lo que me he reído horas y horas. Por unos minutos he sentido simpatías por los monarcas y incluso por un tipo llamado Gaspar, aunque no sean los que a priori parezcan al leer esto. Sirva esto también de paso para reinvidicar el surrealista y escatológico Cagatió, una entrañable tradición catalana en la que un tronco tapado con una manta es golpeado por niños para, ipso facto, defecar regalos navideños.

Es posible que todo esto lo hubieran visto antes o supieran de su existencia, pero nunca pretendí ser lo tope de lo tope de la originalidad.

Fuck Santa Klaus . Fuck Los Lunnis , que por lo visto se han humanizado y ahora firman a favor del canon digital.  Hasta el año que viene, ñoras y ñores.

Viernes, 21 de Diciembre de 2007 18:26 Autor: ifoughtthelaw. enlaza este artículo. Hay 3 comentarios.




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